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miércoles, 20 de noviembre de 2013

1000 VISITAS!!!!!!!!!!!

Por fin pasé la barrera de las primeras 1.000 visitas, y para celebrarlo no se me ocurre nada mejor que publicar una receta riquíiisima (y un rato complicada también..) de la principal estrella americana de los programas de cocina...Martha Stewart!! Se trata de un tipo de LAYER CAKE llamado RED VELVET CAKE, cuyo aspecto no puede ser más bonito, y cuyo sabor sorprende y engancha. A continuación, la receta:

Ingredientes

    Para el bizcocho:
  • 200 g de remolacha cruda (más o menos 1 remolacha)
  • zumo de un limón
  • 2 cucharadas vinagre
  • 125 g de nata fresca (crème fraîche. Puede sustituirse por yogur griego sin azucarar)
  • 125 g de mantequilla, a temperatura ambiente
  • >200 g azúcar
  • 2 huevos medianos
  • 1 cucharada de extracto de vainilla
  • 250 g de harina
  • 1 cucharada de cacao puro en polvo natural (por ejemplo, Hershey)
  • 2 cucharaditas rasas de levadura química

  • Para la cobertura de queso:
  • 125 g de mantequilla, a temperatura ambiente
  • 250 g de queso crema, tipo Philadelphia
  • 200 g de azúcar glass
  • Para la decoración de las minitartas:
  • 80 g de coco rallado
  • 1 clara de huevo
  • 50 g de azúcar
  • pizca de sal
  • 25 g de chocolate para fundir
  • 1 cucharadita de cacao puro en polvo

Preparación

  1. Vamos a comenzar preparando el bizcocho de remolacha. Para ello, precalentamos el horno a 150 ºC
  2. Preparamos 4 moldes iguales de 10 cm, o dos moldes de 18 cm engrasándolos con mantequilla, y enharinándolos ligeramente
  3. Pelamos, troceamos, y trituramos la remolacha. Cuando esté en trocitos muy pequeños, agregamos el zumo de limón y el vinagre, para preparar un puré de remolacha lo más fino posible. Agregamos la nata fresca, y batimos hasta obtener una mezcla más o menos homogénea
  4. En un bol amplio, con un batidor de varillas o con una cuchara, mezclamos bien la mantequilla con el azúcar, hasta obtener una mezcla homogénea y cremosa
  5. Añadimos los huevos de uno en uno, sin agregar el siguiente hasta que el anterior esté perfectamente integrado
  6. Añadimos la mezcla de remolacha y nata, y la vainilla. La masa puede tener una cierta apariencia “cortada” pero es normal
  7. Agregamos la harina, el cacao y la levadura química y mezclamos con una espátula o cuchara, hasta que estén todos los ingrediente bien integrados
  8. Vertemos la mezcla en los cuatro moldes que hemos preparado, distribuyéndola uniformemente
  9. Horneamos 20-25 minutos a 150º C
  10. Sacamos del horno, y esperamos unos minutos antes de desmoldar
  11. Nivelamos los bizcochos para que todas las capas sean del mismo tamaño y reservamos. Si disponemos de una lira, facilita bastante la tarea, si no tendremos que hacerlo con un cuchillo, procurando que nos queden rectas todas las capas (los bizcochos se cortan mejor si están asentados, es decir, si los hemos preparado el día anterior) 
  12. A continuación, comenzamos a preparar la crema de queso que cubrirá nuestras tartas. Para ello, en otro bol amplio, vamos batiendo la mantequilla con el queso y el azúcar a máxima velocidad, hasta que obtengamos una masa esponjosa, blanquecina, y homogénea (unos 5 minutos)
  13. Procedemos a rellenar y decorar la tarta
  14. En el plato donde vayamos a servir, colocaremos el primer bizcocho, el menos perfecto de los que hayamos hecho, encima de algunos recortes de papel de hornear, para que no se manche y podamos retirarlos después con facilidad
  15. Colocamos sobre esta capa de bizcocho un par de cucharadas de la crema de queso, y con una espátula la distribuimos uniformemente, no pasa nada porque se salga por los lados.
  16. Ponemos otra capa de bizcocho encima, presionando ligeramente, y asegurándonos de que está bien alineado con el bizcocho inferior
  17. Arriba colocamos siempre el bizcocho que nos haya quedado más perfecto, con la parte de abajo hacia arriba (siempre es la más bonita). Repetimos con la otra minitarta.
  18. Cubrimos nuestras mini tartas
    con una capa de crema de queso, no es necesario que quede muy perfecto ya que luego irá recubierto de coco rallado. La cobertura de la tarta se hace con una espátula, humedeciéndola de cada vez para que el acabado sea perfecto
  19. Dejamos las minitartas 15 minutos en el congelador, para que se solidifique un poco la crema de queso
  20. Sacamos del congelador las minitartas, cogemos un puñado de coco rallado con la mano, y con cuidado vamos presionándolo sobre los laterales, hasta cubrirlos totalmente. Espolvoreamos un poco más de coco rallado sobre la parte superior de las minitartas, y reservamos en el frigorífico.



lunes, 18 de noviembre de 2013

EATENDANCES: FRUTOS ROJOS

TARTA DE CHOCOLATE BLANCO, MASCARPONE Y FRAMBUESAS

Ingredientes:

Masa quebrada de cacao:
  • 200 g de harina
  • 40 g de cacao puro en polvo
  • 1 pizca de cayena en polvo (opcional)
  • 1 pizca de sal
  • 80 g de azúcar
  • 150 g de mantequilla muy fría, cortada en cuadraditos
  • 2 cucharadas de vodka muy frío
Crema de chocolate blanco y mascarpone:
  • 400 g de chocolate blanco
  • 200 ml de nata para montar 
  • 100 de mantequilla
  • 4 cucharadas colmadas de mascarpone (unos 200 g)
Decoración:
  • una taza de frambuesas (unos 200 g)
Preparación
    1. Comenzamos preparando la masa quebrada. En un bol amplio, ponemos los ingredientes secos (la harina, el cacao, la cayena en polvo y la sal) y los mezclamos. Añadimos la mantequilla muy fría cortada en cuadraditos. Con las puntas de los dedos, o entre las palmas, vamos frotando la mantequilla y el resto de ingredientes para unirlos, formando unas migas del tamaño de un guisante. Debemos trabajar deprisa, no queremos que se desarrolle el gluten en la harina, ni que se funda la mantequilla. Para que la masa quede realmente crujiente, deben quedar trozos de mantequilla sin deshacer. Añadimos ahora el vodka muy frío, y mezclamos hasta formar una bola. Todo este proceso puede hacerse en un robot de cocina, o en la THX, poniendo todos los ingredientes al mismo tiempo y mezclando máximo 10 segundos a vel. 6. Introducimos la masa en el frigorífico un par de horas, para que endurezca.
    2. Sacamos la masa del frigorífico, y la estiramos entre dos láminas de papel de hornear con ayuda de un rodillo, hasta formar un círculo de masa de un grosor de 0,5 cm (si no tenemos papel de hornear enharinamos la encimera y el rodillo generosamente). Cubrimos la base del molde (o moldes), dejando que la masa sobresalga por los bordes, y presionamos para que la masa se adhiera. Pasamos el rodillo por encima para cortar los bordes de la masa. Cubrimos la base con un círculo de papel de hornear, y rellenamos con legumbres para que al hornear la base de la tarta no suba ni pierda forma. Llevamos la tarta al congelador mientras que precalentamos el horno a 170º C (unos 15 minutos)
    3. Horneamos la base unos 15 minutos. Sacamos del horno, retiramos las legumbres y el papel de hornear, y horneamos otros 10 minutos. Sacamos del horno, y dejamos enfriar antes de desmoldar. Una vez fría la base, desmoldamos con cuidado y reservamos (podemos conservarla en una lata metálica en un lugar fresco si no la vamos a usar de inmediato)
    4. Preparamos ahora el relleno. Ponemos la nata en un cazo y llevamos a ebullición. Cuando hierva, retiramos del fuego y agregamos el chocolate troceado y la mantequilla. Esperamos unos minutos, y removemos hasta obtener una crema brillante y homogénea. Añadimos el mascarpone a temperatura ambiente, y removemos hasta que esté totalmente mezclado. Vertemos sobre la base que habíamos reservado y llevamos al frigorífico hasta que haya endurecido. En un par de horas se puede consumir, pero recomiendo dejarla de un día para otro.
    5. En el momento de servir, decoramos con unas frambuesas